08/05/11

Soluble

Hoy me bañé en silencio porque necesitaba escuchar a mi corazón, escuchar mi llanto.

Cuando lloras en el agua, las emociones fluyen con mayor libertad porque están en su elemento. Las emociones son líquidas, aunque a veces sean incendiarias.

Escuché a mi corazón, dejé salir el llanto y con él se fueron muchas cosas que sólo ocupan espacio, que no necesito ni quiero.

También escuché tu corazón, dejé que me hablara y no pude evitar susurrarle algunas de las cosas que no te dijo.

Con suerte la siguiente vez que llueva, te caen encima -como besos- todos y cada uno de mis suspiros.